El nuevo S7 Sportback  adopa el biturbo V8 de cuatro litros de cilindrada que rinde 420 caballos y proporciona 550 Nm de par motor entre las 1.400 y las 5.200 rpm. Incluye dos turbocompresores de doble entrada o twin scroll. Así, el Audi S7 Sportback acelera en 4,7 segundos de  0 a  100 kilómetros/hora y tiene un consumo medio de 9,6 litros de combustible a los 100 km.

Uno de los aspectos más novedosos de este motor es la denominada gestión de cilindros cylinder on demand, que desconecta cuatro de los ocho cilindros, con el fin de disminuir el consumo y las emisiones de CO2. Este sistema funciona de manera totalmente automática sin que el conductor tenga que pulsar ningún botón. Tan solo se debe ser muy cuidadoso con el pedal del acelerador y aprovechar las inercias. De esta forma se consigue circular con cuatro cilindros. Eso sí, debemos insertar por lo menos la tercera velocidad y tener el motor con la suficiente temperatura. El cambio entre uno y otro estado apenas se aprecia por parte del conductor. Por ello es posible rodar, por ejemplo, por autopista a unos 130 kilómetros/hora en el modo cuatro cilindros obteniendo así un consumo relativamente moderado.

El Audi S7 Sportback equipa de serie el S tronic de siete velocidades y la tracción integral permanente quattro, que se puede complementar con un diferencial deportivo, que distribuye activamente las fuerzas entre las ruedas traseras. Al volante, la combinación de ambos sistemas permite una conducción muy rápida y segura. La capacidad de tracción es sorprendente incluso en condiciones de firme deslizante –agua–.

Entre el equipamiento de serie se cuenta también la adaptive air suspension sport que reduce 10 milímetros la altura de la carrocería del S7 Sportback. El conductor puede variar el modo de funcionamiento de estos sistemas en varios niveles. Incluso en la posición más deportiva, el confort de marcha no se resiente en exceso y permite practicar una conducción ‘a la carta’ según el tipo de vía por el que circulemos.

Jalopnik