Desde el momento en que se ingresa al Museo Mercedes-Benz, en Stuttgart, Alemania, el ambiente es realmente espectacular.
El visitante asciende en un ascensor futurista con forma de cápsula espacial y durante este breve viaje puede contemplar el interior de un gran patio central que le permite divisar de forma global las distintas plantas. Mientras, en las paredes frontales se proyectan imágenes antigüas que se mueven al ritmo de este peculiar ascensor y de sus ocupantes.








