Desde que nos ocupamos de los toboganes de la universidad técnica de Munich no habíamos encontrado nada parecido, sin embargo aquí tenemos los toboganes del Aeropuerto Internacional  de Changi, en Singapur. Se trata de los toboganes más grandes de Singapur que le permitirán desplazarse en un recorrido desde una altura de 40 metros.

Por cada 22 dólares que gaste en el aeropuerto, los adictos a la adrenalina obtienen unas fichas para realizar dos recorridos en estos espectaculares toboganes. Los visitantes que no quieran viajar a una velocidad de 19 pies por segundo, puede tomar un paseo por el más pequeño, de un piso  y medio de alto. Ambos se encuentran   en la Terminal 3.

El riesgo es que con tanta diversión podría perder su próximo vuelo. 

The New York Times