Hace ya tiempo Gordon Murray Design está desarrollando un vehículo eléctrico de pequeño tamaño con el que pretende ofrecer una seria alternativa para la movilidad urbana.  En un primer momento se denominó T.25, pero ahora acaban de ser desvelados los datos oficiales del modelo de producción y su nombre ha cambiado a T.27.

Sólo han tardado 17 meses en presentar  la versión definitiva. Se han invertido 9 millones de libras (cerca de 10 millones de euros), la mitad de ellos aportados por el Gobierno británico. La inversión es una nimiedad si se compara con las enormes sumas de dinero que invierten los grandes fabricantes. En su desarrollo han patentado el proceso de producción iStream, que reduce las emisiones y los materiales utilizados, así como la inversión necesaria

El T.27 es un coche de sólo 2,5 metros de longitud, con una ancho de 1,30 metros y una altura que llega hasta los 1,60 metros. Aunque no han comunicado con qué materiales está fabricado, aseguran que contener el peso ha sido uno de sus objetivos. El peso final es de 680 kg, gracias a lo cual el consumo de energía eléctrica de las baterías que lleva incorporadas es inferior al de otros vehículos eléctricos. 

Lleva un paquete de baterías de 12 kWh de capacidad fabricado en ion-litio. La potencia del propulsor eléctrico es de 34 CV. La potencia es escasa pero más que suficiente para moverse por ciudad, que debería ser el único terreno por el que ruede el T.27. Las prestaciones son muy modestas: alcanza los 105 km/h de velocidad máxima, y cubre el 0-100 km/h en poco menos de quince segundos. 

Aún no se sabe cuándo comenzará a fabricarse en serie. La compañía no tiene instalaciones propias, pero ha anunciado que está en negociaciones con tres fabricantes diferentes para determinar cuál será el encargado de producir el T.27.