Moscú, la capital de Rusia muestra con orgullo un impresionante proyecto arquitectónico que utiliza un sitio estrecho en la vía pública  como la base para un tipo diferente de oficina. La Oficina “Parasite” diseñada por Za Bor Architects  se levanta  entre dos edificios para ofrecer una alternativa a los espacios cada vez más reducidos de las grandes urbes de todo el mundo.

La oficina de 230 metros cuadrados está efectivamente  situada entre dos edificios residenciales.El espacio que hay entre los edificios de Moscú resultan perfectos para la construcción de esta innovadora propuesta.

Un volumen de tres plantas con una superficie cubierta de acceso conforma el volumen principal de la oficina, la cual es dividida por paneles modulares.  Tal vez pronto veamos aparecer este nuevo tipo de construcción por diversas ciudades de todos los continentes.

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