En 1913 Alfa Romeo puso en marcha la fabricación de un auto deportivo  de fantasía, cuya línea era futurista para ese entonces y totalmente distinta de todos los autos que se producían hace casi 100 años.

Esta  maravilla se llamó  40-60 HP y tenía un motor de  6082 cc. y  70 CV.  7 años más tarde la potencia del motor se incrementó a 83 CV y el vehículo podía desarrollar una velocidad máxima de 141 kilómetros por hora, una cifra asombrosa para la época.

Alfa Romeo llegó a producir un total de 27 automóviles de este tipo incluido el modelo único en forma de dirigible, que aquí apreciamos y que fue diseñado por Marco  Ricotti.  La carrocería fue fabricada en aluminio.
 
Smashad