Este pequeño pueblo, llamado Oymyakon, está situado en el norte de Siberia y es considerado como el lugar  más frío de la tierra habiendose registrado una temperatura mínima de -71.2 grados Celsius.  Toma cerca de tres horas de viaje por una carretera congelada  y desértica  llegar a este  pueblo desde  la cercana ciudad de Yakutsk, Rusia.

En  Oymyakon no es nada raro que las aves se mueran  de frío en pleno vuelo, sin embargo,  sus cerca de 2,300 habitantes logran sobrevivir y llevan una vida aquí. Si la temperatura es superior a  -50 grados Celsius, se considera  como normal y si cae por debajo de eso,  entonces se cierran las escuelas.

El invierno dura 9 meses y es muy duro, los peces se congelan en solo 30 segundos luego de haber sido sacados del río y se guardan en los sótanos de las casas al igual que la leche, que jamás es líquida y la gasolina de los autobuses se solidifica si se apaga el motor.

Desde luego que en Rusia abundan las ciudades con climas extremos, como es el caso de Norilsk y Petropavlovsk-Kamchatsky. Hasta el momento la temperatura más baja jamás registrada en la tierra ha sido de –89,2ºC el 21 de julio de 1983,  en Vostok, Antártida.

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