Drawing Machine de Joseph L. Griffiths, un artista Australiano que reside en París, es la combinación del dibujo con la pasión por las bicicletas. En efecto, se trata de una máquina que haciendo uso de una bicicleta estacionaria puede reproducir interesantes patrones de color sobre la pared.
El trabajo de Griffiths —particularmente está maquina para dibujar— busca replantear la posición del ser humano en la ecuación tecnológica, entendiendo el potencial que tiene el arte para impregnarse de la vida cotidiana.






