






Hace tres décadas James Bond asombró al mundo con un coche que podía sumergirse bajo el agua en la película ”El espía que me amó”, en ese entonces era una animación y el coche empleado un Lotus Esprit. Esta vez se trata de una asombrosa realidad gracias a la creación de Frank Rinderknecht, jefe de Rinspeed, una empresa suiza fabricante de automóviles poco convencionales, como ya hemos visto en otras oportunidades (Rinspeed UC Concept, Rinspeed iChange, Rinspeed Chopster, Rinspeed Splash).
El Rinspeed sQuba es el primer coche sumergible real que puede moverse como un pez bajo el agua. En efecto es capáz de sumergirse hasta 32,8 pies (10 metros) de profundidad y puede desplazarse a 1,8 millas por hora.
Cuenta con una cabina abierta por ‘razones de seguridad “(para que la gente pueda salir con facilidad en cualquier momento en caso de una emergencia). Los ocupantes del coche tienen que respirar aire comprimidoy usar máscaras de buceo.
sQuba es un coche eléctrico que utiliza baterías recargables de iones de litio y tres motores eléctricos de propulsión. Es un coche con emisiones cero como lo demuestra la placa giratoria en la parte trasera.
En la autopista, el Rinspeed Squba desarrolla una velocidad máxima de 120 km/h y puede acelerar de 0-80 km/h en 7,1 seg.


