






Si alguna vez ha pensado en desarrollar un vehículo que pueda desplazarse sobre el hielo, nieve, lagos y pantanos con suma facilidad, debe tener en cuenta que los rusos ya lo hicieron en 1961. Diseñado por Andrei Tupolev, uno de los fundadores y figuras clave de la aviación soviética, este vehículo de rescate llamado Tupolev N 007 es nada menos que uno de los primeros prototipos.
Es bastante extraño y de apariencia poco convencional y fue el resultado de diversas investigaciones y proyectos secretos llevados a cabo en la Unión Soviética en la época de la Guerra Fría, sin embargo nunca fue producido masivamente.
Era accionado por un motor Vedenyev M14P de 9 cilindros capaz de desarrollar una potencia de 365HP. El vehículo está hecho de aleación de aluminio muy fuerte e incorpora un par de puertas de ala de gaviota y puede transportar una carga útil de 630 libras a una velocidad de más de 150 Km/a través de la tundra siberiana.


