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Desde el año 1996 Mercedes-AMG es el proveedor oficial de Safety Car para la Fórmula 1. Estos vehículos irrumpen en carrera cuando se produce algún accidente o las condiciones atmosféricas no permiten un ritmo de carrera normal. También desfilan delante de los monoplazas en la primera vuelta de rigor. El Mercedes SLS AMG Safety Car será el reemplazo del actual SL 63 AMG, que ha estado dos años en la palestra. 

Las diferencias con un Mercedes SLS AMG Gullwing de calle son las luces estroboscópicas situadas en el techo, con forma aerodinámica y tecnología LED para una visibilidad máxima. La matrícula también se ha sustituido por 700 LEDs verdes, que se iluminan dejando ver las palabras “Safety Car” para que no haya equívocos.

Sin embargo hay más cambios en el equipamiento de serie del coche, algunos de ellos muy relevantes.

En  primer lugar, desaparece el equipo de sonido, que es sustituido por una pantalla LCD en la que los ocupantes pueden ver en tiempo real las banderas de carrera, al igual que lo hacen los pilotos de los bólidos. Un segundo retrovisor interior – cámara de visión trasera – permite un mejor control de los monoplazas precedentes y un sistema de radio comunica al SLS con la dirección de carrera, que puede ordenarles salir a pista en cualquier momento. Un interruptor y varios LED controlan el estado de las luces estroboscópicas.

Lleva un motor 6.2 V8 con 571 CV de potencia que acoplado a una caja de cambios de doble embrague y siete relaciones le permite acelerar en sólo 3.7 segundos hasta los 100 km/h, además de poder superar con holgura los 300 km/h.

Luxist