


El año pasado un estudio reveló que la suciedad de un teclado podía ser hasta cinco veces mayor que la que se encuentra en el asiento de un WC.
Afortunadamente, hemos encontrado la solución a este problema, y no se trata de sumergir el teclado en desinfectante o usar guantes quirúrgicos cada vez que vamos a trabajar.
El nuevo teclado Vioguard se guarda en un compartimiento especial, lejos de la mugre, y avisa cuando su superficie esta contaminada.
El dispositivo, garantiza una eficiencia de un 99,99% sobre los microorganismos y funciona a través de rayos ultravioletas de 25 watts, los que en 90 segundos se encargan de terminar con las bacterías y virus más complicados.
Sólo hay algo que nos preocupa, tiene un precio de nada menos que U$900, lo cual lo pone fuera del alcance de la gran mayoría de usuarios.


