
Aquí tenemos una idea descabellada, pero muy divertida. Se trata de una pequeña turbina Tesla que ha sido colocada dentro de una carcasa de CD y, con la ayuda de un compresor de aire de 12 voltios, un par de imanes y un sacapuntas, afila sus lápices a 2.200 revoluciones por minuto.
Como puede apreciarse en el siguiente video, también se ha empleado un cubo de polímero “a prueba de bala” por si acaso el invento acababa reventando.


