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Jesse van Kuijk un joven Holandés de 16 años de edad, deseaba poder volar y para ellos siguió el camino más complejo. Diseñó y construyó su  avión impulsado nada menos que por su propia fuerza física.

Van Kuijk quien reside en un pequeño pueblo de  la provincia de Budel, (25 kilómetros al sur de Eindhoven) había leído sobre el Gossamer Condor, que en 1977 se convirtió en la primera aeronave propulsada por fuerza humana que pudo volar y realizar la figura del número ocho en el aire al recorrer  casi 2,2 kilómetros , ganando  el premio Kremer  de £ 50.000 libras.

En 2006, con sus cálculos terminados, van Kuijk comenzó a conseguir el material necesario para la construcción de su nave.

Durante estos últimos años adquirió madera de balsa extremadamente ligera, poliuretano y aluminio, para darle vida a su avión con unas alas de  26 metros de largo. 

Por último, hace sólo un mes, su pequeño avión de aspecto frágil, con sus siete metros de largo y  cuatro metros de altura, fue llevado hasta el aeropuerto de Kempen. Se necesitaron tres horas para dejar todo listo. 

Y Finalmente voló, llegó a una altura de 1.5 metros y cubrió una distancia entre 10 y 15 metros, pero la sensación que experimentó es única y esta decidido a realizarse mejoras a su pequeño avión a ver si llega a cubrir mayores distancias, como el Gossamer Albatross que cruzó el canal de la mancha en 1979 y que igualmente fuera propulsado únicamente por fuerza humana.

Spiegel Online