





No todos los autos que llegan a las salinas de Bonneville, Utah, han sido hechos para romper records de velocidad, un ejemplo de ello es este vagón rojo que ha sido descrito por su creador como el pequeño vagón más grande del mundo y que recibe el nombre de ”Flyer Radical”.
Wes Messick es el constructor de este monstruo y lo pusoen marcha en el 2007. La idea básica es que sirve como una plataforma perfecta para ver las carreras – gracias a su altura. Wes quien a lo largo del tiempo ha construido una gran cantidad de coches raros , tiene entre sus preferidos al “Flyer Radical”.


