






El Mercedes-Benz 300 SL es un automóvil deportivo de dos plazas, producido por el fabricante Alemán entre los años 1954 y 1963. Se fabricó inicialmente con carrocería coupé, y luego también como descapotable. El 300 SL fue uno de los primeros superdeportivos fabricados en la historia.
Desde el primer momento, el Gullwing (Alas de gaviota) alcanzó un estatus de exclusividad que lo convirtió en uno de los deportivos más deseados, ya que costaba el doble que un Jaguar XK140. Sin embargo, era un modelo incómodo, ya que para acceder al angosto habitáculo debía sortearse un umbral muy alto, resultado de la forma de las puertas y del diseño del chasis (tubular), y abatir el volante sobre el salpicadero, caracterizado por su completa instrumentación.
El 300SL dejó de comercializarse en su configuración original en 1957, año en el que fue reemplazado por una variante descapotable (roadster) que presentaba significativas mejoras que afectaban a la suspensión trasera, al chasis y al propulsor, que, dependiendo de su relación con el eje posterior, podía variar la velocidad punta –entre 248 y 264 km/h. Aunque también tuvo mucha aceptación, esta versión del Mercedes-Benz 300SL no poseía el encanto del Alas de gaviota y su ciclo concluyó a principios de la década de los 60.
Entre ambas carrocerías, la marca alemana llegó a producir cerca de 3.300 unidades, todo un éxito teniendo en cuenta el elevado precio de ambas. Por lo que respecta a la primera, sentó cátedra entre los diseñadores de automóviles, como lo demuestra el que, en los años 70, Lamborghini emplease un sistema parecido para el espectacular Countach. En 2010, Mercedes-Benz resucitará el Alas de Gaviota con el nuevo SLS AMG, que, dotado con un motor V8 de 571 CV, acelera de 0 a 100 km/h en 3,8 segundos y alcanza una velocidad máxima de 315 km/h.


