


Rod Saboury, un aficionado a los autos, ha construído el que hoy se conoce como el auto de calle más rápido del mundo.
Usando como base un Corvette del 63, ha incorporado al motor Chevy desarrollado por Moran Engines un doble turbocompresor que le permite lograr una potencia impresionante, 2,400 caballos de fuerza.
Con ese motor es capáz de acelerar de 0 a 100 Km/h en sólo un segundo y recorrer 400 metros en 6.95 segundos logrando en ese tiempo desarrollar una velocidad superior a los 335 Km/h.


