El Audi Quattroflex nos hace pensar en el auto del futuro. Diseñado por Alexey Bykov,tiene la apariencia de un carruaje antiguo, descapotable y ha sido pensado especialmente para paseos cortos y fines recreativos.

Los dos grandes cilindros, uno trasero y otro delantero, sirven de espacio para dar cabida a los motores y toda la maquinaria que mueve el vehículo. La conducción no se lleva a cabo con volante, sino con un joystick al estilo de los videojuegos. De esta forma, el Quattroflex se podría conducir tanto desde el asiento izquierdo como del derecho.

Los pasajeros viajan en una plataforma variable, que se puede mover según el tipo de carrera, recostándola un poco o convirtiéndola en una silla corriente. Todo, gracias a los materiales flexibles con los que está construida.

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