Presentado recientemente en el SEMA (Specialty Equipment Marketing Assoc.) Auto show de Las Vegas, este Rolls-Royce Silver Shadow de 1970 es impulsado por un gigantesco motor de 9.3 litros, sobrealimentado que desarrolla nada menos que 1,350 caballos de fuerza, con lo cual lo convierte en el Rolls Royce más rápido del mundo.

Su propietario, un fanático de los autos de la Florida, ha informado que además del potente motor que lo impulsa el auto cuenta con un sistema de inyección de nitrógeno, suspensión neumática y chasis reforzado especialmente.

El interior del auto ha sido tapizado integramente con cuero, además cuenta con cuatro televisores, uno de ellos colocado en la maletera del auto. Los expertos estiman que modificar este auto ha costado al menos unos 320,000 dólares, adicionales al precio del auto.

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