Sony Corporation presentó el primer televisor a transistores del mundo en 1960. Se trataba de un pequeño TV de 5 pulgadas.
El TV8-301 permitía disfrutar de los programas únicamente en Blanco y Negro y a decir de muchos tenía un estilo que hoy nos recuerda a los supersónicos.
Cuando salió a la venta, la televisión era considerada un lujo para la familia media. Por el precio de este pequeño equipo, la mayoría de la gente prefería adquirir un modelo más grande de consola.






