Tener un hijo sub campeón de la Fórmula Uno no garantiza en absoluto que el padre esté dotado de similar talento para conducir. Prueba de esto último, es lo que le ocurrió a Anthony Hamilton, padre de Lewis, piloto estrella del equipo Mc Laren.}

Anthony Hamilton pidió prestado un Porsche Carrera GT, valorizado en mas de medio millón de dólares, el problema es que éste auto, tiene mas de 550 caballos de fuerza y controlar los mismos no es tarea nada sencilla si no se cuenta con gran experiencia. El señor Hamilton aceleró demasiado y termino dentro de un parque luego de romper una pequeña valla de protección, afortunadamente no hubo lesionados y el auto sufrió daños menores, absolutamente reparables.

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